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lunes, 1 de noviembre de 2010

La Vanguardia: Relación con el contexto político nacional y internacional

Cuando nos fijamos con el contexto político-ideológico del periódico La Vanguardia desde finales del siglo XIX hasta el primer tercio del siglo XX, podemos dividir entre la ideología política de los propietarios del periódico, la familia Godó y las ideologías de los directores ejecutivos del periódico. La Vanguardia apareció en un momento político-social donde el catalanismo pasó del plano sentimental y romántico a una realidad/alternativa política para reivindicar la cultura y hacer frente al turno de partidos.

La Vanguardia la fundaron Carles y Bartolomeu Godó dos empresarios que habían hecho dinero gracias al textil en Igualada. El periódico fue la respuesta al Diario de Barcelona. Empezó siendo un periódico, un órgano de expresión del partido Liberal ante la ideología conservadora que predicaba el Diario de Barcelona. Los hermanos Godó formaban parte de una familia bien estante y burguesa. El hijo de Carles Godó, Ramón Godó fue el sucesor. Ramón fue el encargado de convertir el periódico en el más leído. Implantó mejoras tecnológicas y desligó el periódico del partido liberal. Se convirtió en un periódico independiente, que no predicaba ninguna ideología abiertamente. Aun así, con los años de propiedad de Ramón Godó el periódico adoptó la ideología de su propietario. De esta manera se puede destacar su anti-catalanismo, su conservadurismo, su apoyo a las medidas proteccionistas y su carácter burgués. Relación con el Rey Alfonso XIII quien lo inviste y lo declara primer Conde de Godó. Con la muerte de Ramón Godó, lo sustituye su hijo Carles Godó como propietario de La Vanguardia. Carles Godó intentó mantener la ideología impuesta por su padre hasta que estalló la Guerra Civil.

La dirección del periódico sin embargo tenía una ideología bastante diferente a la de la familia Godó. En 1888 Modesto Sánchez Ortiz se hace cargo del periódico y empieza a dar prestigio al periódico con columnas de famosos escritores del renacimiento espiritual catalán. Además desvincula La Vanguardia de los vínculos con el Partido Liberal y se declara independiente de cualquier idea política. Más tarde Ramón Godó, el propietario, creó un triunvirato para dividir el poder del director. De esta manera conseguía que nunca dominara la ideología del director único. Formalmente, los tres presidentes fueron: Miquel dels Sants Oliver, Ezequiel Boixet y Alfred Opisso. A la práctica el director “único” era Miquel dels Sants Oliver. La ideología del director en funciones de La Vanguardia chocó enseguida con la de Ramón Godó. Los conflictos se acentuaron con el estallido de la Primera Guerra Mundial en Europa. Las creencias e ideologías de Miquel S. Oliver (aliadófilo y humanista) chocaban con la perspectiva germanófila de Godó. Un cuadrumvirato sustituyó a Oliver en la dirección del periódico. Los elegidos fueron: Manuel Rodriguez Codolà, Josep Escofet, Didac Priu y Gaziel. Éste último dirigió el periódico de 1919 a 1936. Gaziel era partidario del catalanismo político difundido en lengua castellana, planteamiento que chocaba con los novecentistas quienes se negaban a escribir en castellano y se quedaron en círculos muy cerrados.

Ramón Godó

Ramón Godó mantiene dos posturas/principios muy concretos en La Vanguardia que no se vulnerán hasta que es intervenido por la dictadura. Por un lado prohíbe hablar de toros en sus páginas. Esta medida fue una de las pocas que se mantuvo como consecuencia del auge del catalanismo en el periódico en 1888. La otra medida, mucho más polémica, era borrar el catalanismo político de la actualidad periodística. No se permitía publicar nada relacionado con La Lliga, Cambó, Prat de la Riba y la ideología que predicaban. Con esta medida chocaba con la intención de los directores del periódico que querían potenciar el catalanismo (aunque los escritos fueran en castellano).   

La Vanguardia fue y es un periódico de masas. Durante sus primeros años de vida era claramente destinado a una sociedad burguesa, conservadora, católica. Un periódico que se postulaba a favor de la industria, la banca, el comercio, el orden y la prosperidad privada y pública.

La Vanguardia se ha mantenido durante toda la historia y en ningún momento ha sido prohibida o secuestrada. Esto se debe a que ha sido lo suficientemente "inteligente" para ponerse del lado ganador. Aunque durante periodos autoritarios o con menos libertad, como durante la Dictadura de Primo de Rivera o la Dictadura de Franco, el periódico fue intervenido, como toda la prensa española, y pasó a ser un órgano más del gobierno, sin libertades y con manipulación de la información.

Perspectiva política de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929

La Exposición Universal de 1929 empezó siendo una exaltación de la cultura Catalana con la intención de darla a conocer mundialmente, siendo una propuesta de la Mancomunidad de Cataluña; y acabó convirtiéndose en un instrumento, un motor económico para el gobierno de Primo de Rivera. Además con la Exposición el dictador consiguió el apoyo y la simpatía de la alta burguesía catalana. 

Para profundizar en la situación política que originó la Exposición habrá que hacer un análisis en la génesis del evento, la idea del catalanismo burgués que gobernaba a principios de siglo XX de la mano de Puig i Cadafalch. Esa Exposición, que se impulsó por parte de la Mancomunidad de Cataluña, fue cambiando a lo largo de los años, producto de los conflictos sociales, políticos y económicos del momento. La Exposición se convirtió en un proyecto maldito, con multitud de problemas y cambios. Tuvo una evolución parecida al catalanismo político conservador; empezó siendo un arma para dar a conocer Cataluña que poco a poco se fue apagando a medida que iba corriendo peligro la seguridad de la burguesía catalana.

La culminación del proyecto y su inauguración al público fue de la mano de Primo de Rivera, dictador anti-catalanista. Primo de Rivera borró todo el significado catalanista de la Exposición en su génesis y la convirtió en un evento popular para intentar mantener a flote la economía española.

La Exposición según la Mancomunidad de Cataluña

La idea de hacer una exposición parecida a la que los padres del catalanismo cultural habían hecho en 1888 en la misma ciudad condal fue de La Mancomunidad. La Mancomunidad era el órgano que en ese momento gobernaba Cataluña. 

La Mancomunidad de Cataluña fue el resultado de unas negociaciones entre el gobierno español y La Lliga Regionalista para conseguir un mínimo autogobierno catalán. 

La Mancomunidad de Catalunya apareció el seis de Abril de 1914 y fue una institución que tenía las funciones de autogestión, administrativas de las cuatro provincias catalanas. Según su estatuto, la Mancomunidad por una Asamblea General de 96 diputados de las cuatro provincias catalanas. El presidente de la Diputación Provincial de Barcelona era el presidente del órgano de autogestión. La Mancomunidad de Cataluña poseía un Consejo permanente con las consejerías como caminos, cultura, sanidad, política social y hacienda entre otras.

La Mancomunidad de Cataluña mejoró las infraestructuras en territorio catalán. Durante los años de gobierno se diseñaron carreteras, se mejoró la red de telefonía y correos y se creó el Plan de Acción Agraria. También potenció la cultura con la creación de Bibliotecas públicas e impulsó el Instituto de Estudios Catalanes donde Pompeu Fabra estableció la normativa del catalán. Además también apoyo una renovación pedagógica que apostaba por unos estudios más prácticos y útiles.

Los integrantes de la Mancomunidad fueron principalmente miembros de la Lliga Regionalista, partido de carácter conservador, burgués y catalanista. La Mancomunidad de Catalunya hizo mejoras en las infraestructuras y potenció la lengua y la cultura catalana. Además fue la encargada de organizar la Exposición Internacional de 1929 en Barcelona. Después del éxito de la Exposición Universal de 1888, el catalanismo político quiso un evento de características similares. Con la dictadura de Primo de Rivera, sus funciones fueron abolidas. Tuvo 3 presidentes: Enric Prat de la Riba, Josep Puig i Cadafalch y Alfons Sala quien disuelve la Mancomunidad ayudando a Primo de Rivera. 

Prat de la Riba, Puig i Cadafalch y Francesc Cambó creían que el catalanismo era imprescindible para modernizar Cataluña. Veían en la cultura y culturalización catalana una arma política. La génesis de la Exposición, la idea de su creación afirma esta teoría. La Mancomunidad de Cataluña y la Lliga Regionalista empezó en 1905 cuando Puig i Cadafalch llevó a cabo el Plan de Enlaces diseñado por León Jaussely. El Plan de Enlaces no era otra cosa que una manera de modernizar la ciudad y continuar y ampliar las reformas del Pla Cerdà. El Plan de Enlaces se acabaría convirtiendo en una gran Exposición de carácter internacional. La Mancomunidad de Cataluña quiso convertir la Exposición en la apoteosis, la culminación del primer período de resurgimiento político y cultural de Cataluña después de su inicio con la anterior exposición. La Exposición era un espejo político, cultural y social en el que los políticos querían dar a conocer Cataluña  como testimonio de la reconstrucción nacional interna preparada para la futura acción iberista e imperialista, es decir extender el sentimiento cultural catalán más allá de las tierras catalanoparlantes. Culminaba la idea de Prat de la Riba de llevar el catalanismo a todas partes.

Problemas políticos ante el desarrollo de la Exposición

La exposición quería ser la culminación del catalanismo impuesto por La Mancomunidad Catalana, el aparador al mundo de su trabajo de culturización y catalanización. Pero, ¿Por qué acabó convirtiéndose en un motor económico para la dictadura de Primo de Rivera? ¿Cómo perdió ese catalanismo que la definía desde su génesis?

La Exposición tuvo retrasos en los terminios de construcción de los edificios, hubo un cambio de localización (en un principio se pensó en la zona del Besos). Pero los conflictos político-sociales del momento también contribuyeron en los retrasos que sufrió la Exposición. 

El motivo principal fueron los problemas que se sucedieron para llevar a cabo la exposición, el cambio de localizaciones, y los constantes retrasos que tuvieron, estaba prevista para 1923, pero la irrupción de la dictadura la atrasó hasta 1929. Además la exposición siempre fue un evento cambiante. Se ideó como culminación del plan de enlaces y renovación de la ciudad de Barcelona y sus relaciones con el resto de Cataluña, esta idea acabó evolucionando hasta convertirse en un evento de características universales, una exaltación al arte.

El primer tercio del siglo XX, fue un período muy turbulento en todo el mundo y Cataluña se mostró como unos de los territorios más conflictivos. A diferencia del resto de España, Cataluña ya vivía una sociedad industrializada, una sociedad más polarizada que luchaba por sus derechos contra el poder. El poder lo ocupaban los propios empresarios que mediante el partido de La Lliga Regionalista y la Mancomunidad de Cataluña lo administraban favoreciendo sus intereses. Durante el primer tercio de s.XX Cataluña vivió dos grandes conflictos que llevaron consecuencias en todos los ámbitos: La Semana Trágica y La Vaga de la Canadenca.

Se conoce como Semana Trágica a los hechos que sucedieron en Barcelona en 1909 entre el 25 de Julio y el 2 de Agosto. El detonante de las revueltas fue la movilización de las tropas reservistas para enviarlas a la guerra de Marruecos. Fue una revuelta proletaria contra la burguesía industrial y la iglesia. La revuelta fue reducida con facilidad con el ejército pues no había líder ni organización.

La Vaga de la Canadenca (1919) fue una huelga de los trabajadores de La Canadenca, la empresa encargada de iluminar Barcelon. La  manifestación que  duró mes y medio provocó el caos en la capital catalana. La vaga fue convocada por la CNT y pedía un aumento del salario base y una jornada laboral de 8 horas. Los industriales catalanes (votantes de La Lliga) se vieron desbordados y pidieron ayuda al gobierno español. El ejército erradicó la vaga y ese fue el principio de conflictos continuos entre obreros y patronal. Unos conflictos que siempre se solucionaban con la declaración de Estado de Guerra por parte del gobierno español y la pérdida de derechos del pueblo catalán y todo aquel que intentara luchar por sus derechos.

Estos dos conflictos se solucionaron de la misma manera, pidiendo ayuda al ejército español. De esta manera, la Mancomunidad y La Lliga quedaron en evidencia. Preferían perder el elemento catalanista que el poder, y es que como burgueses industriales no podían permitir que el proletariado consiguiera poder. Estos conflictos provocaron que el desarrollo de la Exposición Internacional celebrada el 29 quedara en un segundo plano.
Además, la Mancomunidad y la Lliga tuvieron que hacer frente a la oposición. La oposición constaba de partidos obreristas como el partido republicano de Lerroux, y por el catalanismo republicano (encabezado por ERC liderado por Macià y Companys) y proletario que aumentaba en popularidad contra el creciente desprestigio del gobierno.

Todos estos problemas y conflictos provocaron que el catalanismo político conservador quedara contra las cuerdas. Si intentaba hacer frente a toda la oposición sindical, obrera y republicana lo más probable era que perdieran. Por ese motivo a cambio de mantener el poder, renunciaron progresivamente el factor catalanista característico y empezaron a simpatizar más y más con el gobierno español (con el que siempre habían tenido relación, en los últimos años simplemente se acentuó). El ejemplo extremo es Francesc Cambó, quien con la llegada del dictador Primo de Rivera, lejos de mostrarse contrario con su política anti-catalanista diciendo: “Cataluña tiene que reconocer que la dictadura de Primo de Rivera fue creada y engendrada por la propia Cataluña”.

Basándonos en este razonamiento podemos entender la evolución de la política catalana que estaba al poder y de la mancomunidad. Este cambio radical sobre el concepto catalanista es muy parecido y funciona de forma paralela en la preparación de la Exposición Internacional celebrada finalmente en 1929. El evento empezó siguiendo los ideales catalanistas que hicieron grande la exposición de 1888 y acabó siendo un proyecto sin rumbo que perdió toda la simbología catalana convirtiéndolo en un evento económico-cultural y festivo.

La Exposición según Primo de Rivera

La Exposición que se inauguró el 20 de mayo de 1929 poco tenía que ver con su génesis. A través de unos años turbulentos había cambiado de localización y también de ideología. Las crecientes revueltas de los obreros y la poca capacidad de solucionar los problemas que mostraron los burgueses catalanistas y el gobierno de la Mancomunidad de Cataluña fueron dos claves fundamentales que provocaron el Golpe de Estado de Primo de Rivera. Una vez al poder Primo de Rivera borró el catalán y su cultura de los eventos institucionales relegándolo en ámbitos privados y borrando todo el trabajo hecho por la Mancomunidad.

El día de la inauguración de la Exposición Alfonso XIII y Primo de Rivera fueron los que salieron en la foto. ¿Pero fueron los verdaderos artífices? No, podemos afirmar que fueron oportunistas. Después de llegar al poder por la fuerza, Primo de Rivera tuvo que replantear la situación y decidió usar la Exposición como espejo, pero a diferencia de la Mancomunidad, el dictador quitó todo el rastro que pudo de todo tipo de catalanismo patente en ella y pretendió esconder su pobre gestión económica con exceso de medidas proteccionistas con un evento de grandes proporciones como fue la Exposición Internacional de 1929.

El significado y las connotaciones políticas del día de la inauguración de la exposición está muy bien plasmado en las páginas de información de La Vanguardia, las cuales se dedica exclusivamente a nombrar una larga lista de nombres poderosos la mayoría de ellos empresarios, además del rey y el gobernador español Primo de Rivera.

Este cambio radical de las connotaciones políticas es muy sencillo de entender si nos ponemos en el sitio de los burgueses catalanistas de la época. Los miembros y simpatizantes de la Lliga y la Mancomunidad proclamaban y usaban el catalanismo como arma política para darse a conocer; pero por encima de políticos y/o catalanistas eran burgueses y como burgueses industriales su principal objetivo era mantener sus fábricas a máximo rendimiento y evitar problemas obreros. Ante la imposibilidad de solucionarlo ellos, y con la llegada por la fuerza de Primo de Rivera que resolvió por la fuerza los conflictos, ellos aceptaron “el pacto” a cambio de dejar a un lado su política catalanista. Además el dictador con una fuerte política económica proteccionista favorecía sus industrias. 
De esta manera, la Exposición de 1929, que ya había perdido gran fuerza catalanista debido a los conflictos sociales que provocaron que se quedara en un segundo plano durante su preparación, perdió toda connotación política (catalanista) para acabar convirtiéndose en un evento económico que mostraba la magnificencia de Barcelona como ciudad y la buena gestión de Primo de Rivera. Noción falsa que acabaría desencadenando una fuerte crisis económica pues la Exposición se saldó con grandes pérdidas.

viernes, 29 de octubre de 2010

Política: Introducción

La evolución política en Cataluña, España y Europa a finales del siglo XIX y principios del XX fue decisiva para llegar a la situación actual. Nacionalismos políticos, movimientos obreros, huelgas y guerras mundiales han sido los “constructores” del mundo y de la política actual.

Los antecedentes políticos de la Exposición Internacional de 1929 celebrada en Barcelona se engloban en el periodo de los últimos años del siglo XIX y principios del XX. En apenas 50 años la política catalana cambia totalmente: nace el nacionalismo político y el catalanismo, movimiento clave para la evolución política de Cataluña. Un nacionalismo que se intenta erradicar con la dictadura de Primo de Rivera en 1923.

En Cataluña nace el nacionalismo de raíces burguesas y conservadoras: reacción de los primeros empresarios y los enriquecidos burgueses para llegar al poder. El partido político La Lliga Regionalista  es el máximo exponente y La Mancomunidad de Cataluña, su mayor logro. 

En España se viven los últimos años de la Restauración, truncada por la dictadura de Primo de Rivera. Mientras que en Europa estalla la Primera Guerra Mundial que divide aun más a los españoles.

Los hechos políticos, así como los sociales, culturales y tecnológicos son fundamentales para enmarcar y dar unas características únicas a la Exposición Internacional de 1929.

Del Nacionalismo Político al Catalanismo Conservador (contexto político catalán)

A finales del siglo XIX, después del desastre de Cuba y con el poder español debilitado, nacen los movimientos nacionalistas del País Vasco y Cataluña. 

El nacionalismo catalán tiene dos vertientes: 
  1.       Por un lado está un catalanismo progresista que pide un estado federal, el derecho civil catalán y protección. Se trata  de un catalanismo representado por el Partido Republicano Federal. El movimiento fracasa porqué la burgesía catalana lo considera demasiado radical y porque no es capaz de interesar a las masas proletarias que muestran comportamientos apolíticos. 
  2.       Por otro lado también aparece el catalanismo conservador. Es un movimiento político de raíces carlistas conservadoras con fuertes tendencias religiosas. Defienden la sociedad tradicional, el sufragio restringido a cabezas de familia y el corporativismo de las empresas. Aparecen partidos como la Lliga de Catalunya, integrado y apoyado  por la amplia burguesía; y Centre Nacional Català, partido minoritario pero con líderes de gran prestigio como Rusiñol.  De la unión de ambos partidos se forma La Lliga Regionalista, cuyos máximos exponentes fueron Francesc Cambó y Enric Prat de la Riba. El partido político llega al gobierno de Cataluña y, con apoyo del gobierno Liberal español, encabezado por Canalejas, crea un órgano de autogobierno, la Mancomunidad de Cataluña.



Política: la Lliga Regionalista

La Lliga Regionalista es el partido más importante en Cataluña durante el primer tercio del siglo XX, hasta su disolución en el 1936 durante la Guerra Civil.

La Lliga es la unión de dos partidos: Unión Regionalista y Centre Nacional Català. 
Fue creado el 25 de Abril de 1901 y se caracteriza por ser un partido de ideología conservadora, anti-republicana y democristiana. Los líderes más importantes fueron Francesc Cambó y Enric Prat de la Riba(principal ideólogo). Fue decisivo en el auge del movimiento nacionalismo del catalanismo y la creación de la Mancomunidad de Cataluña. Usó la publicación La Veu de Catalunya como órgano para la difusión de su ideología. La Lliga es considerado como partido precedente de Convergència i Unió, actual partido catalanista de centro-derecha. 

Su primer éxito fue la candidatura de los 4 presidentes en 1901 que derrotó a los partidos lerrouxistas. Rápidamente contó con el favor de la burguesía adinerada de Cataluña. Dos años después, La Lliga que había unido a todos los partidos de carácter nacionalista se divide: los Integristas que tienen una ideólogía más de izquierdas, progresista y más críticos con el gobierno español; y los Posibilistas más moderados y dispuestos a pactar con Madrid. Estos últimos tomarían el mando del partido. La Lliga y los otros partidos catalanistas (republicanos federales y nacionalistas, carlistas, tradicionalistas) se unieron formando Solidaritat Catalana en las elecciones de 1906 para hacer frente a los republicanos lerrouxistas. Aunque consiguieron la victoria, la Semana Trágica hizo desaparecer la coalición.

Las consecuencias políticas de las revueltas fueron tanto a nivel español como catalán. El gobierno conservador de Maura  tuvo que dimitir por culpa de las duras represiones. Desaparece Solidaritat Catalana y La Lliga y los partidos lerrouxistas pierden votantes. La Lliga pierde apoyos porqué justifica la dureza de la represión y los partidos lerrouxistas porqué habían conseguido captar los votos del proletariado y en la semana trágica apoyan la intervención del gobierno en contra de sus votantes potenciales.
Posteriormente, en plena crisis de la restauración española, Francesc Cambó, presidente de la Lliga consiguió participar en el gobierno español como ministro y de esta manera conseguir un pacto con Eduardo Dato para crear un órgano de autogestión catalana como fue la Mancomunidad de Catalunya. Con la muerte de Prat de la Riba y con las primeras vagas (1919, La Canadenca) y los primeros movimientos obreros importantes empezó a perder poder y credibilidad.

El golpe de Estado de Primo de Rivera no fue criticado por La Lliga. El dictador les erradico la problemática obrera. No fue hasta que Primo de Rivera estableció un marcado régimen anti-catalanista que se mostraron contrarios. A partir de ese momento fueron ilegalizados hasta la Segunda República.

El Partido perderá importancia en 1930 cuando Francesc Macià y Esquerra Republicana de Catalunya represente un catalanismo más progresista y consigue la atención de las masas propietarias.

Política: Francesc Cambó (1876-1943)


Francesc Cambó (1876-1943) fue un abogado, economista y político conservador catalán. 

Estudió derecho y Filosofía y Letras, y ejerció como abogado hasta que se inició en política. Cambó fue fundador y presidente de La Lliga Regionalista junto con Prat de la Riba (a la muerte de éste, él se convirtió en el principal y único líder), diputado de Barcelona y ministro de Hacienda y de Fomento bajo el reinado de Alfonso XIII y el gobierno de Maura. 

Cambó fue decisivo en las negociaciones para crear la Mancomunidad de Cataluña y el intento de propugnar un Estatuto de Autonomía. Además Francesc Cambó también dejó un importante trabajo en el terreno cultural. Ejerció de mesenas en actividades artísticas y la creación en 1922 de la Fundació Bernat Metge. Francesc Cambó es el prototipo de burgués catalanista, un empresario con muchos intereses económicos que quiere el poder. Cambó consiguió tener influencias a nivel español, convirtiéndose en ministro del gobierno de Maura y de esta manera mientras afavorecía sus asuntos económicos daba a conocer la causa catalanista a nivel español. Con las revueltas populares y viendo peligrar su seguridad decidió renunciar al catalanismo político a cambio de seguridad y protección de España. Cambó se convirtió así en uno de los muchos empresarios burgueses catalanistas que renunciaron a sus ideas a cambio de que el Estado Español reprimiera a los obreros que les estaban causando problemas.
 
Con el estallido de la Guerra Civil, aunque mostró su apoyo a la dictadura de Franco, emigró a Argentina dónde murió.

Política: Enric Prat de la Riba (1870 – 1917)



Enric Prat de la Riba (1870 – 1917), político, abogado y escritor, fue uno de los máximos exponentes del nacionalismo catalán conservador y del renacimiento del catalanismo. Un nacionalismo que se basaba en la cultura tradicional y las viejas instituciones.

Prat de la Riba fue miembro importante de Unió Catalanista, siguió su andadura política junto al bando catalanista más conservador en el partido Centre Nacional Català, que finalmente se fusionó con la Unión Regionalista formando la Lliga Regionalista, partido encabezado por Francesc Cambó. Prat de la Riba es considerado como principal ideólogo del partido. Fue el primer presidente de la Mancomunidad hasta su muerte en 1917.

Además Prat de la Riba es considerado como uno de los más importantes divulgadores y pensadores catalanes. Sus escritos divulgados en revistas y periódicos catalansistas conservadores como La Renaixensa y La Veu de Catalunya servían como propaganda política de su partido La Lliga Regionalista y sentaban las bases del movimiento nacionalista.

Prat de la Riba aunque no fue el principal impulsor, intervinó y colaboró en la creación ideológica y el pensamiento catalanista que debía transmitir la Exposición Internacional del 1929.



Josep Puig i Cadafalch (1867 - 1956)

Josep Puig i Cadafalch  (1867 – 1956) fue un político y un arquitecto catalán, una de las máximas figuras del modernismo catalán. 


Más conocido como arquitecto; fue uno de los más prolíficos e importantes del final del modernismo y los inicios del novecentismo; Puig i Cadafalch también destaca por su papel en el mundo político. Fue  el segundo presidente de la Mancomunidad de Cataluña después de la muerte de Prat de la Riba y presidente de la diputación de Barcelona. Durante su presidencia destaca un plan de educación ambicioso e intentó dar un impulso cultural a todo el país. Puig i Cadafalch fue el principal impulsor de la Exposición Internacional del 1929 en su génesis. El político y arquitecto quería llevar a cabo el Plan de Enlaces y convertirlo en un evento internacional que mostrara la magnificencia de la cultura catalana desde la política gobernante.

Además Josep Puig i Cadafalch fue el encargado de dar un empujón a la realización de un certamen internacional en la capital catalana, imitando a sus antecesores con la Exposición Universal de 1888. El proyecto se concretó en lo que más tarde sería la Exposición Internacional del 1929.
Como arquitecto participó en varios proyectos de urbanización en Mataró y Barcelona:
- Apertura de la Vía Laietana
- Proyecto de reforma de la Plaça Catalunya.
- Reforma del área de Montjuïc con motivo de la Exposicion Internacional de 1929: Plaça d'Espanya y Palau Nacional de Montjuïc.

Fue discipulo de D. i Montaner, por lo que su obra arquitectónica también recoge algunos aspectos modernistas destacados:
- "Casa Martí", Barcelona 1896.
- "Casa de les Punxes", Barcelona 1905.
- "Casa Amatller", Barcelona entre 1898 y 1900.
- "Fábrica Casaramona", Barcelona entre 1909 y 1912. 

También trabajó en otros estilos como el racionalismo ("Casa Trinxet", "Casa Pere Company") y el neoclasicismo (durante la Exposición Internacional de 1929: "Casa Pich i Pon").

Contexto Político Español

La primera mitad del siglo XX se puede considerar uno de los periodos más convulsos de la historia de España. De la Restauración Borbónica de principios de siglo con el rey Alfonso XII y los partidos conservadores y liberales turnándose en el gobierno, se pasó a la represión con la dictadura de Primo de Rivera. Después de siete años de dictadura, se instauró la Segunda República con un periodo lleno de libertades. Libertades que se acabarón con la Guerra Civil y la posterior dictadura de Franco. Todos esos cambios afectarían a la política catalana y a las intenciones de crear una Exposición de carácter Internación en Barcelona.

España estaba inmersa en una bipolaridad política durante los inicios del siglo XX. Los conservadores liderados por Maura gobernaron hasta 1909 (cuando los acontecimientos de la Semana Trágica les desacreditó y les "echaron" del poder). Fue entonces cuando los liberales dirigidos por Canalejas consiguieron llegar al gobierno. La crisi del turno de partidos y del sistema caciquista empezó a dar importancia partidos Republicanos, regionalistas, nacionalistas, obreros y/o anticlericales. La política española se veía sobrepasada por las revueltas en territorio catalán y se vió incapaz de apaciguar a los obreros, teniendo que instaurar el estado de guerra y el ejército para erradicar las manifestaciones. 

En 1923, a raíz de las primeras huelgas importantes, el creciente poder del pueblo y los asesinatos de Canalejas y Dato, Primo de Rivera decide tomar el gobierno por la fuerza e instaurar una dictadura.


“Miguel Primo de Rivera (1870 – 1930) fue máximo dirigente español desde 1923 hasta 1930). El dictador contó con el apoyo de la iglesia católica y del rey Alfonso XIII. Durante los primeros años de gobierno (etapa de Directorio Militar) se dedicó a perseguir socialistas y comunistas y a disolver la Mancomunidad de Catalunya, la constitución vigente y formar un partido único (Unión Patriótica). Los siguientes años reguló el trabajo con sindicales verticales y siguió una marcada política proteccionista y anti-catalanista.”

La dictadura de Primo de Rivera fue la respuesta a las crecientes libertades y al aumento de poder por parte del pueblo y del socialismo creciente. La oposición formada por partidos republicanos unidos, los sindicatos y las uniones obreras de la CNT y la UGT, el catalanismo radical y la creciente importancia del PSOE fuera de Cataluña, junto con la crisi económica pusieron fin a la dictadura. El caso de la UGT y el PSOE es enigmático. Los primeros se pusieron a favor de la dictadura hasta que en 1929 cambiaron de posición con la llegada de Largo Caballero quien impuso su ideología de izquierdas al sindicato. El PSOE, partido creado a finales del s.XIX pero muy minoritario en Cataluña, comunidad más industrializada, tuvo un crecimiento y una importancia irregular. PSOE fue el único partido aceptado por Primo de Rivera, aunque tendría la idea de unificarlos todos formando Unión Patriótica, y eso implicó que no fuera hasta 1929 que se pusiera en contra del dictador y a favor de una República. La UGT sindicato afiliado al PSOE siguió el mismo camino, pues la dictadura le sirvió para eliminar a la CNT, su competencia.