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lunes, 1 de noviembre de 2010

La Vanguardia: Época de avance y renovación (1905-1936)

El 25 de octubre de 1905, el periódico se trasladó a la calle Pelayo, renovó su imprenta y contrató a conocidos periodistas del “Diario de Barcelona” que dieron más prestigio al diario y junto a otros méritos, lo convirtieron en el diario de mayor difusión de Cataluña y el primero  español en enviar corresponsales a París y Berlín.

Miquel de los Sants Oliver fue nombrado director en 1916 y luchó por alcanzar una carácter liberal y catalán e incorporó en sus páginas, las colaboraciones de los mejores escritores de la Generación del 98, mantuvo su cargo hasta 1920, cuando entró en la dirección un antiguo corresponsal en París, Gaziel Agustí Calvet.
Gaziel Agustí Calvet
Bajo su dirección, se hicieron importantes avances que hicieron que el diario aún creciese más y contase en 1931 con una tirada de 200.000 ejemplares, se produjo una renovación total de los talleres y se instaló un gabinete telegráfico en contacto con las principales capitales extranjeras, con la ayuda de Ramón Godó Lallana, que moriría en 1931 y sería sucedido por su hijo Carlos, y las mejoras técnicas y estructurales que introdujeron como la ampliación de la red de corresponsales en el extranjero, La vanguardia se consolidó como primer diario español y uno de los principales de Europa.

La Vanguardia: Guerra Civil y dictadura franquista (1936-1978)

Cuando estalló la guerra civil, el 19 de julio de 1936, Gaziel, director en aquel momento de La Vanguardia, se fue al extranjero y la Generalitat se hizo con el poder del diario, para convertirla en su principal órgano de expresión y más tarde en el de la República, en esta época ilustres figuras como la de Antonio Machado participarán de forma activa.
Con la entrada de Franco en el poder, los Godó recuperaron el control financiero, pero no la línea editorial, que a causa de la censura, estaba establecida por el Gobierno. El diario pasa a llamarse “La vanguardia española” y se impondrá como director al anticatalanista Luis de Galinsoga que practicó soviet el periodismo de denuncia personal. Sin embargo, el diario mantuvo su hegemonía en Cataluña y en la sección Internacional, será de las pocas pro aliadas de la prensa española durante la II Guerra Mundial. El periódico continuará destinando un amplio espacio a la cultura. En 1960, las presiones ejercidas desde Cataluña, obligan a sustituir a Galinsoga por Manuel Aznar, que diluyó la crisis y volvió el crédito del diario popular.
Lo sucedió Javier Echegarai, que asumió el mando en 1963 hasta 1966 y más tarde, Horacio Sáenz Guerrero, que en aquella difícil etapa de cierta transición política consiguió formar un diario plural y democrático. A partir de ese momento, comenzaron a colaborar prestigiosas personalidades como Antoni Tapies o Fabián Estapé.
El diario apoyó el cambio democrático, la instauración de la monarquía y el restablecimiento de la Generalitat y el 16 de agosto de 1978, recuperó su nombre original “La Vanguardia”.

La Vanguardia: Expansión e innovación tecnológica (1978-2010)

En 1981 La Vanguardia hizo un profundo cambio tecnológico impulsado que comportó la incorporación de los videoterminales por Javier Godó y ya se abandonó la tipografía realizada en plomo
En octubre de 1989, ya bajo la dirección de Juan Tapia, La Vanguardia culminó su innovación tecnológica y entró en una etapa de gran creatividad y constante mejora con un nuevo diseño y con una nueva rotativa en offset color. 
En 1995 se crea la edición digital, renovada en 2006, que permite entre otros servicios, consultar la hemeroteca del diario desde sus inicios hasta la actualidad.
En abril del 2000, José Antich sucedió a Juan Tapia en la dirección del diario, hecho que coincidió con la expansión del Grupo Godó. Antich reestructuró la redacción, renovó y amplió la red de corresponsales, introdujo temas semanales de debate entre diversos especialistas y incluyó en la edición del domingo un suplemento de economía, una guía de clasificados y se remodeló la Revista del Domingo.
En el año 2002 empezó a publicarse cada miércoles un suplemento Cultural.










En abril del 2004, La Vanguardia cambió de sede, se trasladó al número 477 de la Diagonal y renovó totalmente su material. Parte de los servicios auxiliares se trasladaron al edificio del Poblenou y en la calle Pelai se inauguró un punto de atención a los subscriptores y lectores.


En el año 2006, con la celebración de su 125 aniversario, el ayuntamiento de Barcelona le concedió la medalla de oro de la ciudad.
Por los medios técnicos, la tirada, los ingresos publicitarios y la capacidad informativa, La Vanguardia es considerado uno de los diarios más influyentes del estado español, con más difusión en Cataluña y uno de los más antiguos de España.

Exposición Internacional de 1929: Ideas y Propuestas

La Exposición Internacional de Barcelona de 1929 supuso una proyección de la ciudad al exterior y un gran avance, desde el punto de vista cultural, económico, ideológico, urbanístico, tecnológico y arquitectónico.

La idea de celebrar en Barcelona una segunda exposición Internacional fue posible gracias a la Mancomunitat.

En 1905, el arquitecto Josep Puig y Cadafalch publicó un artículo en "La Veu de Catalunya" donde solicitaba el voto para el Partido de la Lliga Regionalista y reclamaba una nueva Barcelona, que fuera llevada a la modernidad mediante una Exposición de carácter internacional.


El proyecto recibió el respaldo del Fomento del Trabajo Nacional y especialmente de Francesc d´Assís Mas, que se encargó de las negociaciones con los organismos implicados.

Entre 1913 y 1914, poco antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, se decidió la organización de una nueva exposición, que se celebraría en 1917 y se denominaría “Exposición de Industrias Eléctricas” por su importancia en el progreso económico de Cataluña.

Debido a los estragos de la Gran Guerra, que hundieron económicamente a la mayoría de países de la Exposición, su inauguración se retrasó. Este aplazamiento no seria el primero, ya que en 1923 el cambio de gobierno comportó un cambio en la organización, decidiéndose finalmente en el 1925 que la exposición tendría lugar el 1929, celebrándose conjuntamente con la Iberoamericana de Sevilla. La denominación de “Exposición de Industrias Eléctricas” no tenía sentido en los años veinte, por lo que pasaría a denominarse EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE BARCELONA.

Este cambio de nombre supuso una revisión del proyecto, que se aprobaría por el Consejo de Ministros, confiriéndole el carácter internacional y organizándose en tres bloques: El industrial, el de deportes y el del Arte en España.
  
Una vez aprobada la Exposición Internacional de Barcelona, se propusieron diversos lugares para su celebración:

1. El Gran Bosque, cerca del río Besós.
2. La plaza de las Glorias Catalanas.
3. Una solución mixta entre las dos primeras, unidas por una gran avenida.
4. La Ciudadela, donde ya se celebró la Exposición Internacional de 1888.
5. La barriada de Galvany, por encima de la avenida Diagonal.
6. Montjuïc.

Finalmente, en 1914, se eligió la montaña de Montjuïc como lugar para su celebración y fue declarado espacio de utilidad pública.

La elección del emplazamiento generó mucha polémica, entre otras cosas porque la topografía de la montaña de Montjuïc no era la más conveniente y se contradecía el Plan Jaussely, que potenciaba la zona de la plaza de las Glorias Catalanas, un emplazamiento llano y, en principio más apropiado para la Exposición.

Exposición Internacional de 1929: Construcción

A pesar del interés en el proyecto, su materialización fue lenta y se retrasó varios años, Incluso en el momento de su inauguración, algunos de los puntos más significativos, como la Fuente de la Plaza España, no se habían acabado.

En 1915 se presentó un primer anteproyecto dividido en tres proyectos más concretos, cada uno encargado a un equipo de arquitectos.


Se diferencian dos fases en su construcción: 1917-1923 y 1927-1929.

-1917-1923: Fase en que las obras fueron más rápidas. Se produce el ajardinamiento de diversas fincas de la de Montjuïc a cargo Jean-Claude Nicolas Forestier, que con la colaboración de Nicolau Maria Rubió i Tudirí; realizaron un conjunto mediterráneo, de gusto clasicista, combinando los jardines con la construcción de pérgolas y terrazas. También se construyen los
Palacios de Alfonso XIII, de Victoria Eugenia y la Urbanización de Miramar.

Urbanización Miramar

Con la
dictadura de Primo de Rivera en 1923, las obras se pararon, reemprendiéndose a inicios de 1926.

- 1927-1929: Se construyeron los restantes palacios y pabellones donde se evidenció una gran variedad estilística en los edificios, algunos fieles al
Noucentisme, otros recurrentes a tendencias historicistas y eclécticas, con especial influencia del barroco español. Pese a esta diversidad, en todas las construcciones existía un sentido de monumentalidad y grandilocuencia. En cambio, en los pabellones privados y de la Sección Internacional se encontraban soluciones más avanzadas, principalmente el Art Decó y el Racionalismo.
Construcción Plaza España









Exposición Internacional: Inauguración


El 19 de mayo de 1929 la exposición se inauguraba oficialmente con una superficie de 118 hectáreas y un coste total de 130 millones de pesetas.

La inauguración tuvo lugar en el Salón Oval del Palacio Nacional, fue presidida por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia y contó con la asistencia del presidente Miguel Primo de Rivera, y de personalidades del mundo de la política, la economía y la cultura catalanas.




Exposición Internacional: Legado

En 1930 se procedió a la demolición de los pabellones y de parte de los palacios. A pesar de ello algunos de los elementos de la exposición se conservaron, destinándolos a usos culturales o lúdicos:

- Palacio Nacional, desde 1934 acoge el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

- Palacio de las Artes Gráficas, readaptado en Museo de Arqueología de Cataluña.


- Palacio de la Agricultura, que fue destinado a Mercat de les Flors e instalaciones deportivas.
-Pabellones de la Metalurgia, Comunicaciones y Transportes, Textil, Alfonso XIII y Victoria Eugenia convertidos en pabellones de la Feria de Muestra de Barcelona.

- Palacio Real, actualmente residencia de la familia real en sus visitas oficiales a la ciudad o a Cataluña.
- Pueblo Español, obra de Ramon Reventós y Francesc Folguera, es un pequeño recinto que recoge reproducciones de distintos escenarios del territorio nacional

-Teatro Griego, debido al ajardinamiento de la Montaña de Montjuic.

- Estadio Olímpico, en lo alto de la montaña, fue obra de Pere Domènech i Roura, estaba dentro de la sección dedicada a deportes y tenía una superficie de 66.075 m2 y una capacidad para 62.000 personas.

- Fuentes, jardines, cascadas y escaleras. 


sábado, 30 de octubre de 2010

Exposición Internacional: Construcciones para la Ciudad

Plaza España

Era el espacio introductorio de la exposición. Fue proyectada por Ildefons Cerdà y construida por Josep Puig i Cadafalch, Guillem Busquets y Antoni Darder.



Crea un conjunto monumental circular en torno a un hemiciclo formado por una columnata de estilo barroco. En el centro destaca la fuente de grandes proporciones en forma de hemiciclo, con una gran ornamentación escultórica, obra de Miquel Blay y los hermanos Miquel y Llucià Oslé, que representa de forma alegórica al Estado Español, además de diversas figuras escultóricas que representan figuras importantes de la historia de España (Los Reyes Católicos) o Cataluña (Ramon Llull) y de grandes artistas (Miguel de Cervantes).
En su entrada se situaron dos altas torres en forma de "campaniles" inspiradas en las de la plaza de San Marcos de Venecia.

Alrededor de la plaza se construyeron los cuatro grandes hoteles destinados a acoger a los visitantes, de los que actualmente solo queda uno, que es utilizado como escuela y sede del Instituto Municipal de Educación.

Fuente Mágica de Montjuïc
 
Fuente construida por Carles Buigas, donde, hasta un año antes, había cuatro columnas que simbolizaban el catalanismo, al pie del monte y se extendía hasta el final de la misma Plaza de España.


Su forma es elipsoidal y la forman tres estanques, varias cascadas y cuenta con más de 30 juegos de agua que combinan cinco colores (amarillo, azul, verde, rojo y blanco).
Se ha convertido en uno de los emblemas más populares de la ciudad, y hoy día sigue asombrando con grandes combinaciones de luces i colores en grandes eventos (como las fiestas de la Mercè). 


Exposición Internacional: Edificios Oficiales (I)

Palacio Nacional, Eugenio Cendoya i Enric Catà

Edificio más importante y de mayor envergadura de la Exposición, con una superficie de 32000m2, fue construido bajo la supervisión de Pere Domènech i Roure.
Se caracterizaba por su estilo clasicista inspirado en el Renacimiento Español y su decoración escultórica y pictórica que respondía plenamente a los criterios Noucentistas.


En el salón oval del palacio tuvo lugar la ceremonia de inauguración de la Exposición, presidida por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia
Fue la sede de “El Arte en España”, expuso más de 5.000 obras de todo el territorio, entre las que destacaban obras d’ Enric Casanovas y Josep Llimona.
Destaca su gran cúpula central. Tiene cascadas y surtidores en una escalinata, obra de Carles Buigas, y tres grandes proyectores que actualmente siguen funcionando y que escribían el nombre de la ciudad en el cielo con luces.
Desde 1934 se aloja en él el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).


Palacio de Comunicaciones y Transportes, Félix de Azua y Adolf Florensa


Edificación de estilo neoclásico que sigue la línea arquitectónica francesa. Era uno de los edificios más grandes de la Exposición (16000 m2) y actualmente forma parte de la Feria de Muestras de Barcelona.
La fachada estaba resuelta según los esquemas académicos franceses de la época, con un claro predominio de cánones monumentalistas. En ella destacaba una fachada en forma de arco de triunfo.

Palacio del Vestido, Josep Maria Pujol y Andrés Calzada

Construcción de 6500m2, inicialmente fue llamado Palacio de la Pedagogía, Higiene e Instituciones Sociales, actualmente también forma parte de la Feria de Muestras de Barcelona.
Como muchos de los edificios de la exposición, el palacio se articula en base a la forma de hemiciclo de la Plaza España, y en él destaca una gran cúpula de estilo oriental. 


Palacio de Proyecciones, Eusebi Bona y Francisco Aznar
Edificio de dos plantas que contaba con una sala de espectáculos, una cabina para la proyección de películas en la primera, y varias salas de exposiciones en la segunda. La fachada del edificio estaba hecha al estilo clásico y monumental, con un conjunto escultórico de piedra artificial encargado a Joan Pueyo y formado por cuatro grupos de cariátides, cuatro grupos de esfinges, y dos fuentes complementarias.
El edificio fue derribado tras la Exposición y en su lugar actualmente encontramos el Palacio de Congresos.

Palacios de Alfonso XIII y de Victoria Eugenia, Josep Puig i Cadafalch y Guillem Busquets


Edificios con una disposición totalmente simétrica. Sus plantas se plantean a partir de una retícula integrada por módulos cuadradangulares, sobre los que se disponen columnas como elementos de sustentación y de carga de la cubierta.
La fachada está inspirada en el barroco catalán, donde destacan cuatro torres rectangulares por edificio acabadas en pináculos de forma piramidal y decoraciones con motivos vegetales.
Los palacios inicialmente fueron denominados de la Arquitectura y del Arte Moderno.


El Palacio de Alfonso XIII estuvo dedicado a la construcción, mientras que el de Victoria Eugenia se centró en países que no contaban con un espacio propio, es decir, Finlandia, Austria, Suiza i Checoslovaquia.
Igual que otros edificios, ambos forman parte en la actualidad de la Feria de Muestras de Barcelona. 

Palacio de las Artes Gráficas, Raimon Duran i Reynals y Pelai Martínez


Edificio de estilo novecentista y con elementos típicos del Renacimiento italiano.
Estaba dedicado a las artes gráficas, sobretodo a la impresión de libros.

Como muchos de los edificios, presenta una cúpula superior sostenida sobre un tambor, y destaca sobretodo el expositor alemán, de nuevo obra de Mies Van der Rohe, compuesto por numerosas vitrinas geométricas.
Actualmente alberga el Museo de Arqueología de Cataluña.

Palacio de la Agricultura, Josep Maria Ribas i Casas y Manuel Maria Mayor

El palacio era uno de las construcciones más grandes de la exposición. Se articulaba alrededor de un patio central y presentaba cinco naves rectangulares y dos galerías portificadas. Cuenta con varias torres octogonales y arquerías triples.
Presenta influencias del Renacimiento italiano, y las fachadas están recubiertas de estuco y cerámica.
En la actualidad es conocido como el Mercat de les Flors y lo ocupa la Ciudad del Teatro (Institut del Teatre, Fundació Teatre Lliure, Teatre Municipal Mercal de les Flors, Teatre Fabià Puigserver).



Pabellón de Barcelona, Josep Goday



Edificio de línea Noucentista que contenía la representación oficial de la ciudad. Estaba construido con acero, hormigón y piedra extraída directamente de la montaña de Montjuic.
Su fachada, al estilo clásico, intenta dar una ilusión óptica de tres cuerpos interiores.
También cuenta con esculturas de Frederic Mares y Eusebi Arnau.
Actualmente, junto al Palacio de La Prensa, es sede de la Guardia Urbana. de Barcelona.


Casa de la Prensa, Pere Domènech i Roura


El edificio estuvo dedicado a las revistas y periódicos de la época en la ciudad.
Es de marcado carácter historicista, debido a la combinación de conceptos estéticos diferentes i de elementos arquitectónicos neomudéjar, neogóticos y neorrománicos. Además, contiene elementos de corte modernista, como el uso de ladrillos, hierro y cerámica.
En él destaca su torre que enfatiza el cuerpo principal de acceso.
Actualmente comparte la sede de la Guardia Urbana de Barcelona con el Pabellón de Barcelona. 

Exposición Internacional: Edificios Oficiales (II)

Palacio de la Metalurgia, Electricidad y Fuerza Motriz, 
Amadeu Llopart y Alexandre Soler y March

Uno de los edificios más grandes de la exposición, su espacio interior se distribuyó en cinco zonas comunicadas entre sí.
El palacio en sí es una gran nave rectangular, a excepción de la parte posterior donde presenta unos cuerpos salientes. Destaca en la parte central su gran cúpula poliédrica en la parte central, sobre tambor y con linterna. La fachada tiene un gran frontón al estilo clásico y decorado con frescos de Francesc d’Assís Galí. Destacables también las esculturas alegóricas de Enric Casanovas. 
También forma parte de la Feria de Muestras de Barcelona.

Palacio del Arte Textil, Joan Roig y Emili Canosa

Rodeado de los Palacios de Comunicaciones y Transportes y de Proyecciones. Fue destinado a la industria textil, contenía casetas de empresas españolas, alemanas, francesas, austriacas, italianas y suizas.

Combinaba un estilo renacentista en su cuerpo central con una fachada más neoclásica, acompañadas de dos torres terminadas en una cúpula con linterna.
Cabe destacar el expositor de la seda, proyectado por Mies Van der Rohe y Lilly Rich, con una estructura neoplasticista y diáfana.
Actualmente ha sido reemplazado por el Palacio del Cincuentenario, perteneciente a la Feria de Muestras de Barcelona. 

Palacio de las Artes Decorativas y Aplicadas, Manuel Casas y Manuel Puig


Edificio articulado alrededor de un patio interior cubierto por una superficie de cristal de forma rectangular.
La construcción se inspiraba en el barroco francés y transmitía grandes aires de monumentalidad. En él destacaban dos torres rematadas con cúpula y linterna.
Actualmente su emplazamiento está ocupado por el Teatro Musical, que sustituye el Palacio de los Deportes de Barcelona, construido en 1955.
Pabellón de España, Antoni Darder

Construcción destinada a las representaciones de los ministerios e independencias oficiales. Era de inspiración plateresca, que incluía arcos de medio punto y columnas corintias.
La cubierta era de tejas y la fachada principal constaba de un cuerpo central y dos más simétricos que tenían unos torreones en sus extremos.
Fue derribado tras la exposición. 

Palacio de las Diputaciones, Enric Sagnier i Villavecchia

Edificio de estilo gótico-plateresco, cuya fachada principal era de forma cóncava, que representaba las diputaciones provinciales españolas, figuraban los escudos de Cataluña, León y Barcelona, además del escudo real.
También constaba con una torre central y dos cuerpos laterales simétricos de crestería almenada, con torreones como remates.
El edificio está rematado con un juego de pináculos y almenas que forman una crestería.

Palacio de la Química, Antoni Sardà
Palacio que originariamente iba a ser destinado al material deportivo, y más tarde se dedicó a la industria de la química.
Es un edificio de corte clásico cuya fachada, de cuerpo horizontal, estaba dividida en tres secciones, de las que destacaba la central, con una columnata y una cúpula sobre un tambor decagonal.
Fue sede de los Estudios Cinematográficos Orphea hasta 1962, cuando fue destruido por un incendio. 

Pabellón Real, Juan Moya

Representación de la Casa Real Española en la Exposición.
Era de estilo barroco e inspirado en la arquitectura palaciega francesa del siglo XVIII, tenía amplios jardines y una decoración interior de estilo imperio, entre los que destacaban unos tapices de Francisco de Goya y una sala de espejos al estilo de la de Versalles.
Fue decorado y ampliado posteriormente con obras de Salvador Dalí.
Actualmente es conocido por el nombre de Palacio Albéniz y aún se utiliza en algunas ceremonias y actos públicos. con amplios jardines.
Palacio de Arte Moderno, Antoni Darder

Edificio que albergaba colecciones de pintura, dibujos, esculturas y grabados del siglo XIX.
Su planta era rectangular, con un cuerpo central de estructura en forma de arco de triunfo y una fachada con un cuerpo central i dos laterales simétricos con detalles que recordaban a la obra de Filippo Juvara. 


Palacio de las misiones, Antoni Darder


Representación de las instituciones misioneras y su labor.
Edificio con esquemas característicos de la arquitectura eclesiástica del siglo XIV. Las iglesias románicas inspiraron su fachada principal, que tenía una estructura simétrica formada por arcos de medio punto hechos con dovelas, ventanas alargadas y estrechas, y un remate de forma pentagonal. Dentro de todo el conjunto, destacaba una cúpula basada en el estilo renacentista italiano. 
Palacio Meridional, Antoni Millàs
En su lugar, estaba previsto situar un campo de aviación, que finalmente no se construyó.
Es un palacio de planta rectangular formado por tres naves que ocupaban una superficie de 26000 m2 y que estaban cubiertas de módulos de forma cuandrangular con aperturas en forma de claraboya. 

Exposición Internacional: Pabellones Internacionales

Pabellón alemán, Ludwig Mies van der Rohe

Edificio construido por Mies Van der Rohe, considerado paradigma de la arquitectura del siglo XX y representación del arte racionalista, surgido en algunos países europeos después de la Primera Guerra Mundial. Este estilo rechazaba la ornamentación propuesta por los últimos movimientos artísticos. Para conseguirlo, el arquitecto utilizó los nuevos materiales que proporcionó la Segunda Revolución Industrial, como el vidrio travertino o, el acero o el hormigón.



Era un edifico de planta rectangular construido con ladrillos, yeso, acero mármol y ónix. Estaba elevado sobre un podio recubierto de, que se sostenía gracias a las columnas cruciformes y a los muros de carga. También contaba con dos pequeños estanques y una estatua en los jardines.

Pabellón de Belgica, Verhelle


Edificio de dos pisos, contiguo al Pabellón Español, tenía una planta quadricular de 3000 m2 y destacaba por su torre “beffroi” que sobrepasaba la altura del edificio. Para su construcción se utilizó el ladrillo y la piedra.

Pabellón italiano, Piero Portaluppi

Edificio con una planta en forma de “U”, contiguo al pabellón español y al de Suecia, de unos 4500 m2 y de estilo clásico con toques renacentistas y un aire monumental. En él destacaban dos columnas en la fachada con el águila imperial romana, un friso grabado con el nombre de Italia y un tímpano que concebía una estatua de Minerva.

Pabellón de Hungría, Dénes György i Nikolaus Menhyhért

Construcción de una superficie de 3000 m2 formada por cuerpos de forma rectangular de los que destacaba una torre con forma prismática. No respondía a la arquitectura húngara tradicional, ya que representaba la arquitectura expresionista. El prisma que organizaba su interior, era una síntesis geométrica que hacía referencia a la arquitectura de algunas civilizaciones precolombinas. 

Pabellón de Dinamarca, Tyge Hvass

Construcción en forma de diedro con madera de tonos rojizos y un techo a dos aguas, al estilo de las típicas casas de montaña de Dinamarca. Destacaba en él sus líneas simples y un relieve con la bandera danesa y algunos elementos de su economia, con un áncora, el maíz o la rueda dentada.

Pabellón de Francia, Georges Wybo


Edificio situado al lado del Palacio de Alfonso XII, de estilo clasicista pero con algunos elementos de Art Decó.
Se caracterizaba por su forma de cubo con secciones rectangulares superpuestas escalonadamente que formaban la cubierta.
Los únicos elementos que rompían la verticalidad del edificio eran la pronunciada cornisa y las bolas de piedra artificial que definían las escaleras de acceso.
El pabellón contaba con una escultura con forma de mujer en la parte frontal y las iniciales de la República Francesa (R.F).

Pabellón de Noruega, Ole Lind Schistad


Construcción de madera con planta rectangular y de estilo similar al pabellón danes ya que presentaba en la fachada materiales característicos del país. Tenía una cubierta inclinada que también representaba la típica casa noruega de montaña.

Pabellón de Rumanía, Duiliu Marcu


Pabellón de planta rectangular con una torre lateral y una cubierta de dos aguas revestidas de madera y estuco. La fachada principal contaba con diversos elementos arquitectónicos característicos de Transilvania.

Pabellón de Suecia, Peder Clason

El edifico seguía la línea del resto de pabellones escandinavos. Fue construido con madera, era de planta rectangular y tenía una estructura geométrica que seguía el modelo vanguardista holandés del neoplasticismo.
Una gran torre de madera de forma cónica destacaba en el conjunto, justo al lado de la entrada del edificio, con tres discos horizontales superpuestos.
Una vez destruido, el pabellón se reconstruyó en la ciudad de Berga, utilizado como escuela hasta la Guerra Civil y siendo enderrocado de nuevo en 1960.

Pabellón de Serbia, Croacia i Eslovenia (Iugoslàvia), Dragiša Brašovan

Edificio vanguardista resultado de una absoluta geometrización. Se planta era en forma de estrella y estaba dispuesta en planta y piso, con una cubierta plana y una fachada construida con listones de madera dispuestos horizontalmente, que alternaban el color blanco y el negro.