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lunes, 1 de noviembre de 2010

Exposición Internacional de 1929: Ideas y Propuestas

La Exposición Internacional de Barcelona de 1929 supuso una proyección de la ciudad al exterior y un gran avance, desde el punto de vista cultural, económico, ideológico, urbanístico, tecnológico y arquitectónico.

La idea de celebrar en Barcelona una segunda exposición Internacional fue posible gracias a la Mancomunitat.

En 1905, el arquitecto Josep Puig y Cadafalch publicó un artículo en "La Veu de Catalunya" donde solicitaba el voto para el Partido de la Lliga Regionalista y reclamaba una nueva Barcelona, que fuera llevada a la modernidad mediante una Exposición de carácter internacional.


El proyecto recibió el respaldo del Fomento del Trabajo Nacional y especialmente de Francesc d´Assís Mas, que se encargó de las negociaciones con los organismos implicados.

Entre 1913 y 1914, poco antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, se decidió la organización de una nueva exposición, que se celebraría en 1917 y se denominaría “Exposición de Industrias Eléctricas” por su importancia en el progreso económico de Cataluña.

Debido a los estragos de la Gran Guerra, que hundieron económicamente a la mayoría de países de la Exposición, su inauguración se retrasó. Este aplazamiento no seria el primero, ya que en 1923 el cambio de gobierno comportó un cambio en la organización, decidiéndose finalmente en el 1925 que la exposición tendría lugar el 1929, celebrándose conjuntamente con la Iberoamericana de Sevilla. La denominación de “Exposición de Industrias Eléctricas” no tenía sentido en los años veinte, por lo que pasaría a denominarse EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE BARCELONA.

Este cambio de nombre supuso una revisión del proyecto, que se aprobaría por el Consejo de Ministros, confiriéndole el carácter internacional y organizándose en tres bloques: El industrial, el de deportes y el del Arte en España.
  
Una vez aprobada la Exposición Internacional de Barcelona, se propusieron diversos lugares para su celebración:

1. El Gran Bosque, cerca del río Besós.
2. La plaza de las Glorias Catalanas.
3. Una solución mixta entre las dos primeras, unidas por una gran avenida.
4. La Ciudadela, donde ya se celebró la Exposición Internacional de 1888.
5. La barriada de Galvany, por encima de la avenida Diagonal.
6. Montjuïc.

Finalmente, en 1914, se eligió la montaña de Montjuïc como lugar para su celebración y fue declarado espacio de utilidad pública.

La elección del emplazamiento generó mucha polémica, entre otras cosas porque la topografía de la montaña de Montjuïc no era la más conveniente y se contradecía el Plan Jaussely, que potenciaba la zona de la plaza de las Glorias Catalanas, un emplazamiento llano y, en principio más apropiado para la Exposición.

Exposición Internacional de 1929: Construcción

A pesar del interés en el proyecto, su materialización fue lenta y se retrasó varios años, Incluso en el momento de su inauguración, algunos de los puntos más significativos, como la Fuente de la Plaza España, no se habían acabado.

En 1915 se presentó un primer anteproyecto dividido en tres proyectos más concretos, cada uno encargado a un equipo de arquitectos.


Se diferencian dos fases en su construcción: 1917-1923 y 1927-1929.

-1917-1923: Fase en que las obras fueron más rápidas. Se produce el ajardinamiento de diversas fincas de la de Montjuïc a cargo Jean-Claude Nicolas Forestier, que con la colaboración de Nicolau Maria Rubió i Tudirí; realizaron un conjunto mediterráneo, de gusto clasicista, combinando los jardines con la construcción de pérgolas y terrazas. También se construyen los
Palacios de Alfonso XIII, de Victoria Eugenia y la Urbanización de Miramar.

Urbanización Miramar

Con la
dictadura de Primo de Rivera en 1923, las obras se pararon, reemprendiéndose a inicios de 1926.

- 1927-1929: Se construyeron los restantes palacios y pabellones donde se evidenció una gran variedad estilística en los edificios, algunos fieles al
Noucentisme, otros recurrentes a tendencias historicistas y eclécticas, con especial influencia del barroco español. Pese a esta diversidad, en todas las construcciones existía un sentido de monumentalidad y grandilocuencia. En cambio, en los pabellones privados y de la Sección Internacional se encontraban soluciones más avanzadas, principalmente el Art Decó y el Racionalismo.
Construcción Plaza España









Exposición Internacional: Inauguración


El 19 de mayo de 1929 la exposición se inauguraba oficialmente con una superficie de 118 hectáreas y un coste total de 130 millones de pesetas.

La inauguración tuvo lugar en el Salón Oval del Palacio Nacional, fue presidida por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia y contó con la asistencia del presidente Miguel Primo de Rivera, y de personalidades del mundo de la política, la economía y la cultura catalanas.




Exposición Internacional: Legado

En 1930 se procedió a la demolición de los pabellones y de parte de los palacios. A pesar de ello algunos de los elementos de la exposición se conservaron, destinándolos a usos culturales o lúdicos:

- Palacio Nacional, desde 1934 acoge el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

- Palacio de las Artes Gráficas, readaptado en Museo de Arqueología de Cataluña.


- Palacio de la Agricultura, que fue destinado a Mercat de les Flors e instalaciones deportivas.
-Pabellones de la Metalurgia, Comunicaciones y Transportes, Textil, Alfonso XIII y Victoria Eugenia convertidos en pabellones de la Feria de Muestra de Barcelona.

- Palacio Real, actualmente residencia de la familia real en sus visitas oficiales a la ciudad o a Cataluña.
- Pueblo Español, obra de Ramon Reventós y Francesc Folguera, es un pequeño recinto que recoge reproducciones de distintos escenarios del territorio nacional

-Teatro Griego, debido al ajardinamiento de la Montaña de Montjuic.

- Estadio Olímpico, en lo alto de la montaña, fue obra de Pere Domènech i Roura, estaba dentro de la sección dedicada a deportes y tenía una superficie de 66.075 m2 y una capacidad para 62.000 personas.

- Fuentes, jardines, cascadas y escaleras. 


Perspectiva política de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929

La Exposición Universal de 1929 empezó siendo una exaltación de la cultura Catalana con la intención de darla a conocer mundialmente, siendo una propuesta de la Mancomunidad de Cataluña; y acabó convirtiéndose en un instrumento, un motor económico para el gobierno de Primo de Rivera. Además con la Exposición el dictador consiguió el apoyo y la simpatía de la alta burguesía catalana. 

Para profundizar en la situación política que originó la Exposición habrá que hacer un análisis en la génesis del evento, la idea del catalanismo burgués que gobernaba a principios de siglo XX de la mano de Puig i Cadafalch. Esa Exposición, que se impulsó por parte de la Mancomunidad de Cataluña, fue cambiando a lo largo de los años, producto de los conflictos sociales, políticos y económicos del momento. La Exposición se convirtió en un proyecto maldito, con multitud de problemas y cambios. Tuvo una evolución parecida al catalanismo político conservador; empezó siendo un arma para dar a conocer Cataluña que poco a poco se fue apagando a medida que iba corriendo peligro la seguridad de la burguesía catalana.

La culminación del proyecto y su inauguración al público fue de la mano de Primo de Rivera, dictador anti-catalanista. Primo de Rivera borró todo el significado catalanista de la Exposición en su génesis y la convirtió en un evento popular para intentar mantener a flote la economía española.

La Exposición según la Mancomunidad de Cataluña

La idea de hacer una exposición parecida a la que los padres del catalanismo cultural habían hecho en 1888 en la misma ciudad condal fue de La Mancomunidad. La Mancomunidad era el órgano que en ese momento gobernaba Cataluña. 

La Mancomunidad de Cataluña fue el resultado de unas negociaciones entre el gobierno español y La Lliga Regionalista para conseguir un mínimo autogobierno catalán. 

La Mancomunidad de Catalunya apareció el seis de Abril de 1914 y fue una institución que tenía las funciones de autogestión, administrativas de las cuatro provincias catalanas. Según su estatuto, la Mancomunidad por una Asamblea General de 96 diputados de las cuatro provincias catalanas. El presidente de la Diputación Provincial de Barcelona era el presidente del órgano de autogestión. La Mancomunidad de Cataluña poseía un Consejo permanente con las consejerías como caminos, cultura, sanidad, política social y hacienda entre otras.

La Mancomunidad de Cataluña mejoró las infraestructuras en territorio catalán. Durante los años de gobierno se diseñaron carreteras, se mejoró la red de telefonía y correos y se creó el Plan de Acción Agraria. También potenció la cultura con la creación de Bibliotecas públicas e impulsó el Instituto de Estudios Catalanes donde Pompeu Fabra estableció la normativa del catalán. Además también apoyo una renovación pedagógica que apostaba por unos estudios más prácticos y útiles.

Los integrantes de la Mancomunidad fueron principalmente miembros de la Lliga Regionalista, partido de carácter conservador, burgués y catalanista. La Mancomunidad de Catalunya hizo mejoras en las infraestructuras y potenció la lengua y la cultura catalana. Además fue la encargada de organizar la Exposición Internacional de 1929 en Barcelona. Después del éxito de la Exposición Universal de 1888, el catalanismo político quiso un evento de características similares. Con la dictadura de Primo de Rivera, sus funciones fueron abolidas. Tuvo 3 presidentes: Enric Prat de la Riba, Josep Puig i Cadafalch y Alfons Sala quien disuelve la Mancomunidad ayudando a Primo de Rivera. 

Prat de la Riba, Puig i Cadafalch y Francesc Cambó creían que el catalanismo era imprescindible para modernizar Cataluña. Veían en la cultura y culturalización catalana una arma política. La génesis de la Exposición, la idea de su creación afirma esta teoría. La Mancomunidad de Cataluña y la Lliga Regionalista empezó en 1905 cuando Puig i Cadafalch llevó a cabo el Plan de Enlaces diseñado por León Jaussely. El Plan de Enlaces no era otra cosa que una manera de modernizar la ciudad y continuar y ampliar las reformas del Pla Cerdà. El Plan de Enlaces se acabaría convirtiendo en una gran Exposición de carácter internacional. La Mancomunidad de Cataluña quiso convertir la Exposición en la apoteosis, la culminación del primer período de resurgimiento político y cultural de Cataluña después de su inicio con la anterior exposición. La Exposición era un espejo político, cultural y social en el que los políticos querían dar a conocer Cataluña  como testimonio de la reconstrucción nacional interna preparada para la futura acción iberista e imperialista, es decir extender el sentimiento cultural catalán más allá de las tierras catalanoparlantes. Culminaba la idea de Prat de la Riba de llevar el catalanismo a todas partes.

Problemas políticos ante el desarrollo de la Exposición

La exposición quería ser la culminación del catalanismo impuesto por La Mancomunidad Catalana, el aparador al mundo de su trabajo de culturización y catalanización. Pero, ¿Por qué acabó convirtiéndose en un motor económico para la dictadura de Primo de Rivera? ¿Cómo perdió ese catalanismo que la definía desde su génesis?

La Exposición tuvo retrasos en los terminios de construcción de los edificios, hubo un cambio de localización (en un principio se pensó en la zona del Besos). Pero los conflictos político-sociales del momento también contribuyeron en los retrasos que sufrió la Exposición. 

El motivo principal fueron los problemas que se sucedieron para llevar a cabo la exposición, el cambio de localizaciones, y los constantes retrasos que tuvieron, estaba prevista para 1923, pero la irrupción de la dictadura la atrasó hasta 1929. Además la exposición siempre fue un evento cambiante. Se ideó como culminación del plan de enlaces y renovación de la ciudad de Barcelona y sus relaciones con el resto de Cataluña, esta idea acabó evolucionando hasta convertirse en un evento de características universales, una exaltación al arte.

El primer tercio del siglo XX, fue un período muy turbulento en todo el mundo y Cataluña se mostró como unos de los territorios más conflictivos. A diferencia del resto de España, Cataluña ya vivía una sociedad industrializada, una sociedad más polarizada que luchaba por sus derechos contra el poder. El poder lo ocupaban los propios empresarios que mediante el partido de La Lliga Regionalista y la Mancomunidad de Cataluña lo administraban favoreciendo sus intereses. Durante el primer tercio de s.XX Cataluña vivió dos grandes conflictos que llevaron consecuencias en todos los ámbitos: La Semana Trágica y La Vaga de la Canadenca.

Se conoce como Semana Trágica a los hechos que sucedieron en Barcelona en 1909 entre el 25 de Julio y el 2 de Agosto. El detonante de las revueltas fue la movilización de las tropas reservistas para enviarlas a la guerra de Marruecos. Fue una revuelta proletaria contra la burguesía industrial y la iglesia. La revuelta fue reducida con facilidad con el ejército pues no había líder ni organización.

La Vaga de la Canadenca (1919) fue una huelga de los trabajadores de La Canadenca, la empresa encargada de iluminar Barcelon. La  manifestación que  duró mes y medio provocó el caos en la capital catalana. La vaga fue convocada por la CNT y pedía un aumento del salario base y una jornada laboral de 8 horas. Los industriales catalanes (votantes de La Lliga) se vieron desbordados y pidieron ayuda al gobierno español. El ejército erradicó la vaga y ese fue el principio de conflictos continuos entre obreros y patronal. Unos conflictos que siempre se solucionaban con la declaración de Estado de Guerra por parte del gobierno español y la pérdida de derechos del pueblo catalán y todo aquel que intentara luchar por sus derechos.

Estos dos conflictos se solucionaron de la misma manera, pidiendo ayuda al ejército español. De esta manera, la Mancomunidad y La Lliga quedaron en evidencia. Preferían perder el elemento catalanista que el poder, y es que como burgueses industriales no podían permitir que el proletariado consiguiera poder. Estos conflictos provocaron que el desarrollo de la Exposición Internacional celebrada el 29 quedara en un segundo plano.
Además, la Mancomunidad y la Lliga tuvieron que hacer frente a la oposición. La oposición constaba de partidos obreristas como el partido republicano de Lerroux, y por el catalanismo republicano (encabezado por ERC liderado por Macià y Companys) y proletario que aumentaba en popularidad contra el creciente desprestigio del gobierno.

Todos estos problemas y conflictos provocaron que el catalanismo político conservador quedara contra las cuerdas. Si intentaba hacer frente a toda la oposición sindical, obrera y republicana lo más probable era que perdieran. Por ese motivo a cambio de mantener el poder, renunciaron progresivamente el factor catalanista característico y empezaron a simpatizar más y más con el gobierno español (con el que siempre habían tenido relación, en los últimos años simplemente se acentuó). El ejemplo extremo es Francesc Cambó, quien con la llegada del dictador Primo de Rivera, lejos de mostrarse contrario con su política anti-catalanista diciendo: “Cataluña tiene que reconocer que la dictadura de Primo de Rivera fue creada y engendrada por la propia Cataluña”.

Basándonos en este razonamiento podemos entender la evolución de la política catalana que estaba al poder y de la mancomunidad. Este cambio radical sobre el concepto catalanista es muy parecido y funciona de forma paralela en la preparación de la Exposición Internacional celebrada finalmente en 1929. El evento empezó siguiendo los ideales catalanistas que hicieron grande la exposición de 1888 y acabó siendo un proyecto sin rumbo que perdió toda la simbología catalana convirtiéndolo en un evento económico-cultural y festivo.

La Exposición según Primo de Rivera

La Exposición que se inauguró el 20 de mayo de 1929 poco tenía que ver con su génesis. A través de unos años turbulentos había cambiado de localización y también de ideología. Las crecientes revueltas de los obreros y la poca capacidad de solucionar los problemas que mostraron los burgueses catalanistas y el gobierno de la Mancomunidad de Cataluña fueron dos claves fundamentales que provocaron el Golpe de Estado de Primo de Rivera. Una vez al poder Primo de Rivera borró el catalán y su cultura de los eventos institucionales relegándolo en ámbitos privados y borrando todo el trabajo hecho por la Mancomunidad.

El día de la inauguración de la Exposición Alfonso XIII y Primo de Rivera fueron los que salieron en la foto. ¿Pero fueron los verdaderos artífices? No, podemos afirmar que fueron oportunistas. Después de llegar al poder por la fuerza, Primo de Rivera tuvo que replantear la situación y decidió usar la Exposición como espejo, pero a diferencia de la Mancomunidad, el dictador quitó todo el rastro que pudo de todo tipo de catalanismo patente en ella y pretendió esconder su pobre gestión económica con exceso de medidas proteccionistas con un evento de grandes proporciones como fue la Exposición Internacional de 1929.

El significado y las connotaciones políticas del día de la inauguración de la exposición está muy bien plasmado en las páginas de información de La Vanguardia, las cuales se dedica exclusivamente a nombrar una larga lista de nombres poderosos la mayoría de ellos empresarios, además del rey y el gobernador español Primo de Rivera.

Este cambio radical de las connotaciones políticas es muy sencillo de entender si nos ponemos en el sitio de los burgueses catalanistas de la época. Los miembros y simpatizantes de la Lliga y la Mancomunidad proclamaban y usaban el catalanismo como arma política para darse a conocer; pero por encima de políticos y/o catalanistas eran burgueses y como burgueses industriales su principal objetivo era mantener sus fábricas a máximo rendimiento y evitar problemas obreros. Ante la imposibilidad de solucionarlo ellos, y con la llegada por la fuerza de Primo de Rivera que resolvió por la fuerza los conflictos, ellos aceptaron “el pacto” a cambio de dejar a un lado su política catalanista. Además el dictador con una fuerte política económica proteccionista favorecía sus industrias. 
De esta manera, la Exposición de 1929, que ya había perdido gran fuerza catalanista debido a los conflictos sociales que provocaron que se quedara en un segundo plano durante su preparación, perdió toda connotación política (catalanista) para acabar convirtiéndose en un evento económico que mostraba la magnificencia de Barcelona como ciudad y la buena gestión de Primo de Rivera. Noción falsa que acabaría desencadenando una fuerte crisis económica pues la Exposición se saldó con grandes pérdidas.

sábado, 30 de octubre de 2010

Exposición Internacional: Construcciones para la Ciudad

Plaza España

Era el espacio introductorio de la exposición. Fue proyectada por Ildefons Cerdà y construida por Josep Puig i Cadafalch, Guillem Busquets y Antoni Darder.



Crea un conjunto monumental circular en torno a un hemiciclo formado por una columnata de estilo barroco. En el centro destaca la fuente de grandes proporciones en forma de hemiciclo, con una gran ornamentación escultórica, obra de Miquel Blay y los hermanos Miquel y Llucià Oslé, que representa de forma alegórica al Estado Español, además de diversas figuras escultóricas que representan figuras importantes de la historia de España (Los Reyes Católicos) o Cataluña (Ramon Llull) y de grandes artistas (Miguel de Cervantes).
En su entrada se situaron dos altas torres en forma de "campaniles" inspiradas en las de la plaza de San Marcos de Venecia.

Alrededor de la plaza se construyeron los cuatro grandes hoteles destinados a acoger a los visitantes, de los que actualmente solo queda uno, que es utilizado como escuela y sede del Instituto Municipal de Educación.

Fuente Mágica de Montjuïc
 
Fuente construida por Carles Buigas, donde, hasta un año antes, había cuatro columnas que simbolizaban el catalanismo, al pie del monte y se extendía hasta el final de la misma Plaza de España.


Su forma es elipsoidal y la forman tres estanques, varias cascadas y cuenta con más de 30 juegos de agua que combinan cinco colores (amarillo, azul, verde, rojo y blanco).
Se ha convertido en uno de los emblemas más populares de la ciudad, y hoy día sigue asombrando con grandes combinaciones de luces i colores en grandes eventos (como las fiestas de la Mercè). 


Exposición Internacional: Edificios Oficiales (I)

Palacio Nacional, Eugenio Cendoya i Enric Catà

Edificio más importante y de mayor envergadura de la Exposición, con una superficie de 32000m2, fue construido bajo la supervisión de Pere Domènech i Roure.
Se caracterizaba por su estilo clasicista inspirado en el Renacimiento Español y su decoración escultórica y pictórica que respondía plenamente a los criterios Noucentistas.


En el salón oval del palacio tuvo lugar la ceremonia de inauguración de la Exposición, presidida por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia
Fue la sede de “El Arte en España”, expuso más de 5.000 obras de todo el territorio, entre las que destacaban obras d’ Enric Casanovas y Josep Llimona.
Destaca su gran cúpula central. Tiene cascadas y surtidores en una escalinata, obra de Carles Buigas, y tres grandes proyectores que actualmente siguen funcionando y que escribían el nombre de la ciudad en el cielo con luces.
Desde 1934 se aloja en él el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).


Palacio de Comunicaciones y Transportes, Félix de Azua y Adolf Florensa


Edificación de estilo neoclásico que sigue la línea arquitectónica francesa. Era uno de los edificios más grandes de la Exposición (16000 m2) y actualmente forma parte de la Feria de Muestras de Barcelona.
La fachada estaba resuelta según los esquemas académicos franceses de la época, con un claro predominio de cánones monumentalistas. En ella destacaba una fachada en forma de arco de triunfo.

Palacio del Vestido, Josep Maria Pujol y Andrés Calzada

Construcción de 6500m2, inicialmente fue llamado Palacio de la Pedagogía, Higiene e Instituciones Sociales, actualmente también forma parte de la Feria de Muestras de Barcelona.
Como muchos de los edificios de la exposición, el palacio se articula en base a la forma de hemiciclo de la Plaza España, y en él destaca una gran cúpula de estilo oriental. 


Palacio de Proyecciones, Eusebi Bona y Francisco Aznar
Edificio de dos plantas que contaba con una sala de espectáculos, una cabina para la proyección de películas en la primera, y varias salas de exposiciones en la segunda. La fachada del edificio estaba hecha al estilo clásico y monumental, con un conjunto escultórico de piedra artificial encargado a Joan Pueyo y formado por cuatro grupos de cariátides, cuatro grupos de esfinges, y dos fuentes complementarias.
El edificio fue derribado tras la Exposición y en su lugar actualmente encontramos el Palacio de Congresos.

Palacios de Alfonso XIII y de Victoria Eugenia, Josep Puig i Cadafalch y Guillem Busquets


Edificios con una disposición totalmente simétrica. Sus plantas se plantean a partir de una retícula integrada por módulos cuadradangulares, sobre los que se disponen columnas como elementos de sustentación y de carga de la cubierta.
La fachada está inspirada en el barroco catalán, donde destacan cuatro torres rectangulares por edificio acabadas en pináculos de forma piramidal y decoraciones con motivos vegetales.
Los palacios inicialmente fueron denominados de la Arquitectura y del Arte Moderno.


El Palacio de Alfonso XIII estuvo dedicado a la construcción, mientras que el de Victoria Eugenia se centró en países que no contaban con un espacio propio, es decir, Finlandia, Austria, Suiza i Checoslovaquia.
Igual que otros edificios, ambos forman parte en la actualidad de la Feria de Muestras de Barcelona. 

Palacio de las Artes Gráficas, Raimon Duran i Reynals y Pelai Martínez


Edificio de estilo novecentista y con elementos típicos del Renacimiento italiano.
Estaba dedicado a las artes gráficas, sobretodo a la impresión de libros.

Como muchos de los edificios, presenta una cúpula superior sostenida sobre un tambor, y destaca sobretodo el expositor alemán, de nuevo obra de Mies Van der Rohe, compuesto por numerosas vitrinas geométricas.
Actualmente alberga el Museo de Arqueología de Cataluña.

Palacio de la Agricultura, Josep Maria Ribas i Casas y Manuel Maria Mayor

El palacio era uno de las construcciones más grandes de la exposición. Se articulaba alrededor de un patio central y presentaba cinco naves rectangulares y dos galerías portificadas. Cuenta con varias torres octogonales y arquerías triples.
Presenta influencias del Renacimiento italiano, y las fachadas están recubiertas de estuco y cerámica.
En la actualidad es conocido como el Mercat de les Flors y lo ocupa la Ciudad del Teatro (Institut del Teatre, Fundació Teatre Lliure, Teatre Municipal Mercal de les Flors, Teatre Fabià Puigserver).



Pabellón de Barcelona, Josep Goday



Edificio de línea Noucentista que contenía la representación oficial de la ciudad. Estaba construido con acero, hormigón y piedra extraída directamente de la montaña de Montjuic.
Su fachada, al estilo clásico, intenta dar una ilusión óptica de tres cuerpos interiores.
También cuenta con esculturas de Frederic Mares y Eusebi Arnau.
Actualmente, junto al Palacio de La Prensa, es sede de la Guardia Urbana. de Barcelona.


Casa de la Prensa, Pere Domènech i Roura


El edificio estuvo dedicado a las revistas y periódicos de la época en la ciudad.
Es de marcado carácter historicista, debido a la combinación de conceptos estéticos diferentes i de elementos arquitectónicos neomudéjar, neogóticos y neorrománicos. Además, contiene elementos de corte modernista, como el uso de ladrillos, hierro y cerámica.
En él destaca su torre que enfatiza el cuerpo principal de acceso.
Actualmente comparte la sede de la Guardia Urbana de Barcelona con el Pabellón de Barcelona. 

Exposición Internacional: Edificios Oficiales (II)

Palacio de la Metalurgia, Electricidad y Fuerza Motriz, 
Amadeu Llopart y Alexandre Soler y March

Uno de los edificios más grandes de la exposición, su espacio interior se distribuyó en cinco zonas comunicadas entre sí.
El palacio en sí es una gran nave rectangular, a excepción de la parte posterior donde presenta unos cuerpos salientes. Destaca en la parte central su gran cúpula poliédrica en la parte central, sobre tambor y con linterna. La fachada tiene un gran frontón al estilo clásico y decorado con frescos de Francesc d’Assís Galí. Destacables también las esculturas alegóricas de Enric Casanovas. 
También forma parte de la Feria de Muestras de Barcelona.

Palacio del Arte Textil, Joan Roig y Emili Canosa

Rodeado de los Palacios de Comunicaciones y Transportes y de Proyecciones. Fue destinado a la industria textil, contenía casetas de empresas españolas, alemanas, francesas, austriacas, italianas y suizas.

Combinaba un estilo renacentista en su cuerpo central con una fachada más neoclásica, acompañadas de dos torres terminadas en una cúpula con linterna.
Cabe destacar el expositor de la seda, proyectado por Mies Van der Rohe y Lilly Rich, con una estructura neoplasticista y diáfana.
Actualmente ha sido reemplazado por el Palacio del Cincuentenario, perteneciente a la Feria de Muestras de Barcelona. 

Palacio de las Artes Decorativas y Aplicadas, Manuel Casas y Manuel Puig


Edificio articulado alrededor de un patio interior cubierto por una superficie de cristal de forma rectangular.
La construcción se inspiraba en el barroco francés y transmitía grandes aires de monumentalidad. En él destacaban dos torres rematadas con cúpula y linterna.
Actualmente su emplazamiento está ocupado por el Teatro Musical, que sustituye el Palacio de los Deportes de Barcelona, construido en 1955.
Pabellón de España, Antoni Darder

Construcción destinada a las representaciones de los ministerios e independencias oficiales. Era de inspiración plateresca, que incluía arcos de medio punto y columnas corintias.
La cubierta era de tejas y la fachada principal constaba de un cuerpo central y dos más simétricos que tenían unos torreones en sus extremos.
Fue derribado tras la exposición. 

Palacio de las Diputaciones, Enric Sagnier i Villavecchia

Edificio de estilo gótico-plateresco, cuya fachada principal era de forma cóncava, que representaba las diputaciones provinciales españolas, figuraban los escudos de Cataluña, León y Barcelona, además del escudo real.
También constaba con una torre central y dos cuerpos laterales simétricos de crestería almenada, con torreones como remates.
El edificio está rematado con un juego de pináculos y almenas que forman una crestería.

Palacio de la Química, Antoni Sardà
Palacio que originariamente iba a ser destinado al material deportivo, y más tarde se dedicó a la industria de la química.
Es un edificio de corte clásico cuya fachada, de cuerpo horizontal, estaba dividida en tres secciones, de las que destacaba la central, con una columnata y una cúpula sobre un tambor decagonal.
Fue sede de los Estudios Cinematográficos Orphea hasta 1962, cuando fue destruido por un incendio. 

Pabellón Real, Juan Moya

Representación de la Casa Real Española en la Exposición.
Era de estilo barroco e inspirado en la arquitectura palaciega francesa del siglo XVIII, tenía amplios jardines y una decoración interior de estilo imperio, entre los que destacaban unos tapices de Francisco de Goya y una sala de espejos al estilo de la de Versalles.
Fue decorado y ampliado posteriormente con obras de Salvador Dalí.
Actualmente es conocido por el nombre de Palacio Albéniz y aún se utiliza en algunas ceremonias y actos públicos. con amplios jardines.
Palacio de Arte Moderno, Antoni Darder

Edificio que albergaba colecciones de pintura, dibujos, esculturas y grabados del siglo XIX.
Su planta era rectangular, con un cuerpo central de estructura en forma de arco de triunfo y una fachada con un cuerpo central i dos laterales simétricos con detalles que recordaban a la obra de Filippo Juvara. 


Palacio de las misiones, Antoni Darder


Representación de las instituciones misioneras y su labor.
Edificio con esquemas característicos de la arquitectura eclesiástica del siglo XIV. Las iglesias románicas inspiraron su fachada principal, que tenía una estructura simétrica formada por arcos de medio punto hechos con dovelas, ventanas alargadas y estrechas, y un remate de forma pentagonal. Dentro de todo el conjunto, destacaba una cúpula basada en el estilo renacentista italiano. 
Palacio Meridional, Antoni Millàs
En su lugar, estaba previsto situar un campo de aviación, que finalmente no se construyó.
Es un palacio de planta rectangular formado por tres naves que ocupaban una superficie de 26000 m2 y que estaban cubiertas de módulos de forma cuandrangular con aperturas en forma de claraboya. 

Exposición Internacional: Pabellones Internacionales

Pabellón alemán, Ludwig Mies van der Rohe

Edificio construido por Mies Van der Rohe, considerado paradigma de la arquitectura del siglo XX y representación del arte racionalista, surgido en algunos países europeos después de la Primera Guerra Mundial. Este estilo rechazaba la ornamentación propuesta por los últimos movimientos artísticos. Para conseguirlo, el arquitecto utilizó los nuevos materiales que proporcionó la Segunda Revolución Industrial, como el vidrio travertino o, el acero o el hormigón.
. 


Era un edifico de planta rectangular construido con ladrillos, yeso, acero mármol y ónix. Estaba elevado sobre un podio recubierto de, que se sostenía gracias a las columnas cruciformes y a los muros de carga. También contaba con dos pequeños estanques y una estatua en los jardines.

Pabellón de Belgica, Verhelle


Edificio de dos pisos, contiguo al Pabellón Español, tenía una planta quadricular de 3000 m2 y destacaba por su torre “beffroi” que sobrepasaba la altura del edificio. Para su construcción se utilizó el ladrillo y la piedra.

Pabellón italiano, Piero Portaluppi

Edificio con una planta en forma de “U”, contiguo al pabellón español y al de Suecia, de unos 4500 m2 y de estilo clásico con toques renacentistas y un aire monumental. En él destacaban dos columnas en la fachada con el águila imperial romana, un friso grabado con el nombre de Italia y un tímpano que concebía una estatua de Minerva.

Pabellón de Hungría, Dénes György i Nikolaus Menhyhért

Construcción de una superficie de 3000 m2 formada por cuerpos de forma rectangular de los que destacaba una torre con forma prismática. No respondía a la arquitectura húngara tradicional, ya que representaba la arquitectura expresionista. El prisma que organizaba su interior, era una síntesis geométrica que hacía referencia a la arquitectura de algunas civilizaciones precolombinas. 

Pabellón de Dinamarca, Tyge Hvass

Construcción en forma de diedro con madera de tonos rojizos y un techo a dos aguas, al estilo de las típicas casas de montaña de Dinamarca. Destacaba en él sus líneas simples y un relieve con la bandera danesa y algunos elementos de su economia, con un áncora, el maíz o la rueda dentada.

Pabellón de Francia, Georges Wybo


Edificio situado al lado del Palacio de Alfonso XII, de estilo clasicista pero con algunos elementos de Art Decó.
Se caracterizaba por su forma de cubo con secciones rectangulares superpuestas escalonadamente que formaban la cubierta.
Los únicos elementos que rompían la verticalidad del edificio eran la pronunciada cornisa y las bolas de piedra artificial que definían las escaleras de acceso.
El pabellón contaba con una escultura con forma de mujer en la parte frontal y las iniciales de la República Francesa (R.F).

Pabellón de Noruega, Ole Lind Schistad


Construcción de madera con planta rectangular y de estilo similar al pabellón danes ya que presentaba en la fachada materiales característicos del país. Tenía una cubierta inclinada que también representaba la típica casa noruega de montaña.

Pabellón de Rumanía, Duiliu Marcu


Pabellón de planta rectangular con una torre lateral y una cubierta de dos aguas revestidas de madera y estuco. La fachada principal contaba con diversos elementos arquitectónicos característicos de Transilvania.

Pabellón de Suecia, Peder Clason

El edifico seguía la línea del resto de pabellones escandinavos. Fue construido con madera, era de planta rectangular y tenía una estructura geométrica que seguía el modelo vanguardista holandés del neoplasticismo.
Una gran torre de madera de forma cónica destacaba en el conjunto, justo al lado de la entrada del edificio, con tres discos horizontales superpuestos.
Una vez destruido, el pabellón se reconstruyó en la ciudad de Berga, utilizado como escuela hasta la Guerra Civil y siendo enderrocado de nuevo en 1960.

Pabellón de Serbia, Croacia i Eslovenia (Iugoslàvia), Dragiša Brašovan

Edificio vanguardista resultado de una absoluta geometrización. Se planta era en forma de estrella y estaba dispuesta en planta y piso, con una cubierta plana y una fachada construida con listones de madera dispuestos horizontalmente, que alternaban el color blanco y el negro.